DECLARACIÓN EN DEFENSA DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE

Considerando que la soberanía nacional y el poder constituyente, tiene como único titular al pueblo de Chile.

Considerando que el proceso constitucional que se pretende conformar, no responde a las demandas del actor social y político que generó el fenómeno que hizo posible esta coyuntura constituyente. 

Venimos en manifestar lo siguiente:                   

Que, conocido el documento de la Comisión Técnica relativo al Acuerdo por la Paz Social y la Nueva Constitución, nos parece que el proceso avanza en la dirección negativa que denunciamos en su momento al aprobarse el Acuerdo. En el estado actual del proceso existen serias dudas sobre su legitimidad, ello porque:

 a) Limita severamente al pueblo de Chile en el ejercicio del poder constituyente, en la medida que somete al representante del soberano a los poderes constituidos del Congreso Nacional y el Poder Judicial, así como a un quorum de votación que es típico de la denominada democracia protegida que configuró la dictadura, caracterizada por su profunda desconfianza en la voluntad política del pueblo. Se viene configurando un proceso tutelado, tanto en materia de procedimiento como de contenido, siendo esta limitación un atentado al ejercicio de un auténtico poder constituyente; b) Pudiera dar lugar a que se someta el ejercicio del poder constituyente a los tratados de libre comercio y de naturaleza económica vigentes en Chile. Para evitar dudas, sería más claro que la frase empleada en el texto del Comité en el artículo 135, “y los tratados internacionales ratificados por Chile” se complementará con la expresión “referidos a derechos humanos”; c) Consagra un mecanismo de integración de la Convención Constitucional que carece de suficiente legitimidad y representatividad, en la medida que no se han generado condiciones para favorecer la participación de los independientes, de los chilenos radicados en el extranjero, los pueblos originarios, las mujeres y los jóvenes a partir de los 16 años. Manteniendo reglas que favorecen claramente a los partidos políticos; d) Reitera un mecanismo de solución de una grave situación de crisis política, al que se recurrió al iniciar la transición el año 1989. En dicha coyuntura se invocó el realismo político y se aceptó la actuación de un actor político que estaba en posición de chantajear a una mayoría legítima. Ya sabemos en qué terminó esta fórmula, por lo que carece de sentido volver a cometer el mismo error histórico.

Declaramos, en consecuencia:

1. Que se están conformando fenómenos que conducen peligrosamente a una evaluación de este proceso constituyente como ilegítimo y contrario a la voluntad soberana del pueblo de Chile. Ello podría derivar en que las fuerzas sociales y políticas que han impulsado este proceso, y que suscitaron la respuesta del Congreso y del Ejecutivo en el sentido de orientar la demanda constitucional, no se sientan obligadas por los efectos jurídicos y políticos que se deriven de su implementación.

2. Que la derogación de la Constitución de Augusto Pinochet y de Ricardo Lagos es un propósito político legítimo y relevante, pero, carece de la entidad suficiente para que, con el fin de alcanzar este objetivo, se limite tan groseramente el libre ejercicio del poder constituyente por el pueblo de Chile.

3. Que es de una enorme irresponsabilidad avalar sin más un proceso que no es representativo de los actores que lo generaron, y que producirá, como es presumible, una profunda frustración en el movimiento pluriclasista que ha impulsado la demanda de una nueva constitución vía asamblea constituyente. Cabe reiterar, por lo tanto, la exigencia que se respete a cabalidad el ejercicio soberano del poder constituyente y que se vele por su legitimidad.

4. Que se están generando las condiciones para desplazar la contienda constitucional a las próximas elecciones de Presidente de la República y de Congreso Nacional, que deben realizarse en el mes de noviembre de 2021, de manera tal que la coyuntura que se ha abierto sea procesada por un nuevo Gobierno y un nuevo parlamento.

Decidimos, por lo tanto:

1. Condicionar nuestra participación a que el Congreso mejore la propuesta del Comité Técnico en términos de respeto cabal del poder constituyente, y en términos de representatividad de los actores que impulsan el proceso (lo que seguirá abierto hasta el mes de abril de 2020).

2. Llamar, desde luego, a aprobar la idea de tener una nueva Constitución que derogue la Constitución de 1980, por el valor que tiene como resultado electoral, que abre la posibilidad para la manifestación de un auténtico poder constituyente.  El plebiscito del mes de abril de 2020 es una instancia institucional de enorme valor para privar de legitimidad a la Constitución de 1980, que el pueblo debe saber aprovechar.

Del mismo modo, es preferible una Convención Constitucional que una Convención Mixta, a pesar que ninguna de las fórmulas, en el estado actual, es una auténtica asamblea constituyente.

3. Prepararnos como movimiento social para exigir un nuevo proceso constituyente, para el evento que en el plebiscito de salida nos veamos obligados a rechazar la nueva Constitución y la población nos apoye en este rechazo. Ello, porque habiéndose pronunciado el país por el rechazo a la Constitución de 1980, resulta totalmente legítimo que el rechazo a la nueva Constitución, generada por una convención tutelada tan groseramente, implique abrir un nuevo proceso constituyente.

Para abrir un nuevo proceso constituyente se requerirá llevar un candidato o candidata a la Presidencia de la República, así como candidatas y candidatos al Parlamento, que impulsen como prioridad legislativa una ley de convocatoria a una auténtica Asamblea Constituyente.

4. Avanzar en la conformación de una fuerza política que asuma el desafío de transformar el poder político del movimiento social en poder electoral, y satisfacer de este modo su demanda de profundas reformas legales y nueva constitución vía asamblea constituyente.

5. Proyectar y profundizar la movilización cívica del pueblo de Chile, así como su capacidad de organización y de generación de un nuevo poder político, generando así las condiciones más óptimas para participar en las elecciones presidenciales y parlamentarias del año 2021. Cabe hacer presente que el Presidente de la República y el Parlamento que asumirá el año 2022, deberán decidir qué hacer si la propuesta de nueva Constitución se rechaza o, para el evento que se apruebe, deberán dictar las leyes que sean necesarias para su implementación. Será, por lo mismo, de enorme relevancia las características del Gobierno y del Parlamento.

Por Ciudadanía Constituyente, firman Eric Eduardo Palma, Rodrigo Pérez Lisicic, Carolina Parraguez, Carmen Luz Aguirre, Fernando Godoy, Pascal Enrique Garrido, Salvador Concha, Belén Vásquez, Karime Córdova, Maximiliano Castro, José Faundez, Rubina Letelier, Blanca Bórquez, Ginette Guitard, Carlos Roa, Jaime Villarroel, Pamela Chávez, Alvaro García, Angel Spotorno, Raimundo Cerda.-

Para adherir a esta declaración déjenos un comentario al final de esta página.

Ciudadanía Constituyente

10 comentarios en “DECLARACIÓN EN DEFENSA DE LA ASAMBLEA CONSTITUYENTE”

  1. Hugo Vilches Fuentes

    Estoy en desacuerdo con el punto 1 de la segunda parte. En ningún caso se debería aceptar el “Acuerdo para la paz… “ y por consecuencia lo obrado por el Comité Técnico a ese propósito. Apoyo que esta iniciativa se pliegue a la Mesa de Unidad Social o llegue alguna clase de acuerdo para hacer fuerza política sustentadora a una verdadera nueva Constitución, la que deberá recoger la mejor tradición del constitucionalismo progresista y social conocido hasta hoy. Atte. HVF.

  2. Carlos López Dawson

    El poder originario no puede ser limitado según un criterio lógico y de acuerdo al derecho internacional que le reconoce al pueblo el derecho a la autodeterminación.

  3. Para opinar hay que actuar. Les dejo un proyecto de Constitución completo, su columna vertebral se basa en la finalidad del Estado el interés general y no el bien común como es ahora, por tanto hay revocabilidad del mandato, iniciativa popular de ley, quórum único para todas la leyes del 50% +1, un sistema semi presidencial, 15 escaños de 200 para pueblos originarios, identidad de género establecido en la Constitución, no hay tribunal constitucional ni Senado. La iniciativa de ley con 1 solo parlamentario. La pueden descargar en http://www.chileac.cl y pueden ver un video donde explico someramente en https://youtu.be/c_LCWPYLprk

  4. Pingback: Declaración en defensa de la Asamblea Constituyente – De Frente

  5. Carmen luz Aguirre Portales

    Es menester tener una asamblea constituyente legítima, paritaria y donde exista real participación del constituyente soberano, el pueblo. No una convención ilegítima como la propuesta por una élite, marginando al pueblo.
    Los constituyentes deben incluir equitativamente mujeres y hombres, pueblos originarios y minorías sexuales

    1. Alberto Aguirre Portales

      Estoy de acuerdo con la reforma de la constitución. Esto que está ocurriendo, es un momento histórico, en donde se nos presenta la oportunidad de reformular nuestro texto constitucional en una segunda gran convención, que reemplace a la gran convención instalada en octubre de 1831, que reformó a la construcción del 28, dandole plenos poderes a los vencedores de la batalla de Lircay, cuya hegemonía política, sostenida en las ideas de Portales, le daba mayores atribuciones al poder ejecutivo, sobre el legislativo. Aunque este texto a sido reformulado en varias ocasiones, vivimos aun a la sombra de su alero.falta disminuir atribuciones de los grupos económicos, aumentar la capacidad del congreso, con una vasta representatividad y participación social y secularizar las instituciones públicas, quitándoles esa toga,…ese manto que les conceden los grupos de poder, para ocultar y encubrir maniobras oscuras, para crear sus leyes, vacíos legales a su medida, que formulan, para robarse el caudal de la patria. Nuestro deber moral, espiritual, debería ser defender nuestro acervo,…detener el saqueo de estos corsarios que sirven a otras banderas como a la del imperio y a sus propios blasones, enriqueciendo sus señoríos y defender el beneficio común, el bien de todos, cual es el deseo original de una patria cuando conquista su independencia,… Libertad, igualdad, fraternidad.

  6. Mario Montesino Parra

    Un Parlamento, que hace: «Un Acuerdo por la Paz» y luego no tiene Cuorum para tratar la conformación de la «Convención Constitucional». ¡¡ Es un Parlamento que no se representa a sí mismo y no se respeta!!!

  7. Juan José Campos Aguayo

    Adhiero a vuestra declaración, me interpreta queremos tener un concepto totalmente diferente de lo que fue cuando se diseñó la constitución del 80, queremos que el pueblo sea quien decida, propongamos un sistema de Asambleas constituyentes a nivel de organizaciones sociales, desde donde se elijan delegados a la asamblea constituyente Comunal y desde ahí delegados a las Asambleas Provinciales y desde ahí elegir delegados a las asambleas Regionales y desde ahí a la Asamblea constituyente Nacional y quienes hayan sido elegidos a la Asamblea Nacional sean los constituyentes finales y quienes decidan la nueva constitución con el mandato de las bases y por mayoría absoluta. De esta forma todos participaríamos y no solo los partidos políticos.

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